jueves, septiembre 17, 2026
Columnas

El Descanso sin Esfuerzo También Educa

 

México tiene un problema más profundo que sus bajos resultados educativos o su escasa productividad: hemos ido debilitando, poco a poco, la cultura del esfuerzo.

El llamado “puente” de cinco días anunciado en Campeche por la gobernadora Layda Sansores, al agregar como inhábiles el 17 y 18 de septiembre al descanso del día 16, puede parecer un hecho menor. No lo es. Más allá del beneficio inmediato para maestros, alumnos y trabajadores públicos, envía un mensaje cultural que merece reflexión.

México acaba de recibir otra advertencia educativa. Los resultados de PISA 2025 muestran que aproximadamente siete de cada diez estudiantes mexicanos de 15 años no alcanzan el nivel mínimo de competencia en matemáticas. En lectura, alrededor de la mitad tampoco consigue el estándar básico.

Frente a ese escenario, regalar días de clase difícilmente puede presentarse como una señal de prioridad educativa.

Un día aislado sin escuela no explica el rezago nacional. Tampoco un día sin trabajar destruye una economía. El problema aparece cuando convertimos la excepción en hábito y el descanso en recompensa sin relación con el deber.

La escuela no sólo enseña matemáticas o español. Forma puntualidad, disciplina, constancia, responsabilidad y capacidad para cumplir incluso cuando no tenemos ganas. El trabajo hace exactamente lo mismo.

México, además, vive una paradoja: somos uno de los países de la OCDE con más horas trabajadas al año y, al mismo tiempo, mantenemos niveles bajos de productividad. No necesitamos únicamente trabajar más; necesitamos valorar mejor cada hora de estudio y cada hora de trabajo.

Descansar es necesario. Celebrar nuestras fiestas nacionales también.

Pero existe una enorme diferencia entre descansar después de cumplir y construir permanentemente pretextos para no cumplir.

El problema del “puentazo” no son dos días.

Es el mensaje.

Un país que quiere competir, crecer y educar mejor debe recuperar una ecuación básica de formación humana: esfuerzo, mérito, responsabilidad y recompensa.

Porque antes de preguntarnos cuántos días podemos dejar de trabajar o estudiar, deberíamos preguntarnos qué clase de mexicanos estamos formando.

Gustavo Buenrostro

Por Querétaro, Todo

@fansdestacados

 

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