Las interrupciones en el suministro eléctrico registradas durante la actual temporada de lluvias han generado afectaciones en la operación de los sistemas de agua potable administrados por la Comisión Estatal de Aguas (CEA), informó su vocal ejecutivo, Luis Alberto Vega Ricoy.
El funcionario explicó que gran parte de la infraestructura hidráulica depende del funcionamiento continuo de bombas y equipos eléctricos para extraer y conducir el agua hacia los hogares, por lo que los apagones repercuten directamente en el servicio.
Detalló que cuando se interrumpe la energía eléctrica, los pozos dejan de operar de manera inmediata y, aunque el servicio eléctrico sea restablecido, el suministro de agua requiere un periodo adicional para recuperar presión y llenar nuevamente las líneas de distribución.
“Muchas personas piensan que si regresa la luz de inmediato regresará el agua, pero son procesos distintos. El sistema hidráulico necesita tiempo para volver a operar con normalidad”, señaló.
Vega Ricoy indicó que la problemática se presenta con mayor frecuencia en zonas con topografía complicada, donde el agua debe ser bombeada hacia partes altas para abastecer a las viviendas.
Ante esta situación, la CEA ha implementado medidas preventivas mediante la instalación de plantas de energía de respaldo en algunos puntos estratégicos del estado. Uno de los casos más recientes se encuentra en La Cañada, donde se colocaron equipos para reducir las afectaciones provocadas por los constantes cortes eléctricos.
No obstante, reconoció que la dependencia opera alrededor de 300 pozos en todo el estado, por lo que resulta imposible instalar sistemas de emergencia en cada uno de ellos.
El titular de la CEA agregó que las fallas eléctricas no obedecen a problemas de disponibilidad de agua, sino a interrupciones en el suministro energético que impiden el funcionamiento de la infraestructura hidráulica.
Finalmente, señaló que la dependencia mantiene monitoreo permanente de los sistemas de abastecimiento y trabaja para reducir los tiempos de recuperación del servicio en las zonas que registran afectaciones derivadas de los apagones.
