La presidenta de COPARMEX Querétaro, Beatriz Hernández Rojas, hizo un llamado a que el proceso formal de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se desarrolle con una visión de largo plazo que preserve la certidumbre jurídica y fortalezca la integración económica de América del Norte, al considerar que el acuerdo ha sido uno de los principales motores del crecimiento económico, la inversión y el empleo en el país.
La dirigente empresarial destacó que la revisión del tratado representa una oportunidad para consolidar un bloque económico más competitivo, siempre y cuando se privilegie una actualización técnica del acuerdo y se eviten modificaciones que generen incertidumbre para las empresas y las inversiones.
«Desde COPARMEX consideramos que el T-MEC ha sido fundamental para el desarrollo económico de México. La prioridad debe ser preservar las condiciones de confianza que permitan a las empresas seguir invirtiendo, generando empleos y fortaleciendo las cadenas de valor de nuestra región», señaló.
Beatriz Hernández recordó que, desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020, el comercio de América del Norte ha crecido un 55 por ciento, mientras que el 84 por ciento de las empresas mexicanas considera que el tratado ha tenido un impacto positivo o muy positivo en sus actividades y en la economía nacional.
Asimismo, resaltó que Estados Unidos continúa siendo el principal inversionista en México, al concentrar más del 40 por ciento de la Inversión Extranjera Directa acumulada en el país, además de que más del 80 por ciento de las exportaciones mexicanas se realizan al amparo del tratado comercial.
La presidenta de COPARMEX Querétaro explicó que América del Norte representa uno de los bloques económicos más importantes del mundo, al generar cerca del 29 por ciento del Producto Interno Bruto global y casi una cuarta parte del comercio internacional, por lo que mantener reglas claras y estabilidad resulta indispensable para conservar su competitividad.
En ese sentido, advirtió que sectores estratégicos para la economía nacional, como el automotriz, manufacturero, energético y de infraestructura, requieren certidumbre jurídica y reglas estables para seguir desarrollando proyectos de largo plazo, especialmente en temas como reglas de origen e integración regional.
«La revisión del tratado debe enfocarse en fortalecer la competitividad regional y no convertirse en un espacio donde prevalezcan diferencias políticas o coyunturas que puedan poner en riesgo un acuerdo que ha demostrado generar beneficios para los tres países», afirmó.
Beatriz Hernández sostuvo que México también debe fortalecer sus condiciones internas para aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el T-MEC, mediante acciones que consoliden el Estado de Derecho, garanticen seguridad para las empresas, aseguren el suministro de energía suficiente y competitiva, e impulsen el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, responsables de más del 99.8 por ciento de las unidades económicas del país y cerca del 70 por ciento del empleo.
Finalmente, indicó que el proceso de relocalización de cadenas de suministro representa una oportunidad histórica para México, al destacar que el país ha ganado participación frente a China en 22 de los 32 principales sectores de importación de Estados Unidos, particularmente en industrias como equipo de transporte, electrónicos, maquinaria industrial, plásticos y muebles.
«La revisión del T-MEC debe servir para consolidar a México como el principal destino de inversión y manufactura de América del Norte. En COPARMEX reiteramos nuestra disposición para contribuir con propuestas técnicas y constructivas que permitan fortalecer este acuerdo estratégico para el desarrollo económico del país», concluyó.
